La Garnacha y el Syrah
La Garnacha es la variedad tradicional que a lo largo de los años ha demostrado una mejor adaptación a las condiciones de este clima y suelos. Su largo ciclo vegetativo, su gran necesidad de horas de sol y temperatura se adaptan perfectamente a las condiciones de la zona. Su importante rusticidad y resistencia a los daños por viento le hacen una aliada imprescindible para resistir a la influencia del permanente Cierzo. Tal vez, algunos años atrás, su cultivo pensando en la elaboración de tipos de vinos masivos, le había hecho caer en el descrédito. Hoy, gracias a la recuperación de los viñedos más valiosos y la recuperación de la viticultura de calidad, se ha demostrado que es apta para la elaboración de algunos de los vinos más interesantes que se pueden encontrar hoy en España.
La Syrah es tal vez la mejor compañera de viaje de la Garnacha. Comparten características vitícolas y enológicas. También comparten protagonismo no solo en Campo de Borja si no que es ya reconocida su alianza en grandes regiones vitícolas francesas o incluso australianas. La simbiosis entre Garnacha y Syrah da pie para la elaboración de vinos muy interesantes.